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CARBOM NOTICIAS

EL NIÑO VUELVE AL CENTRO DE LAS PREOCUPACIONES EN EL AGRO Y ENCIENDE LA ALARMA PARA LA PRÓXIMA COSECHA

  • 29 may
  • 2 min de lectura


Después de un comienzo de año marcado por oscilaciones climáticas y un aumento de la presión sobre los costos de producción, un viejo conocido del agro volvió al centro de las atenciones: El Niño.


En las últimas semanas, instituciones meteorológicas internacionales han reforzado las alertas sobre el avance del fenómeno climático. Datos divulgados por la NOAA, agencia estadounidense de monitoreo climático, indican una alta probabilidad de consolidación de El Niño en este ciclo productivo, con tendencia de intensificación entre finales de 2026 y comienzos de 2027.


El tema cobró aún más repercusión después de que especialistas del sector agrícola alertaran sobre los posibles impactos en la producción global de alimentos. En una reciente entrevista a CNN Brasil, el director de FDC Agroambiental, Marcello Brito, afirmó que el fenómeno deberá afectar cultivos estacionales y perennes en diferentes regiones del planeta, ampliando los riesgos productivos justamente en un momento de costos elevados, crédito restringido e inestabilidad en el mercado de fertilizantes.

En Brasil, los efectos de El Niño suelen variar según la región. Mientras algunas áreas pueden enfrentar exceso de lluvias, otras tienden a sufrir sequías prolongadas y temperaturas por encima del promedio.


En el campo, esto se traduce en un desafío cada vez más complejo para el productor rural, ya que el impacto climático no afecta solo el potencial productivo final. Las temperaturas extremas y la irregularidad hídrica interfieren directamente en el metabolismo vegetal, comprometiendo la absorción de nutrientes, el crecimiento radicular, la actividad biológica del suelo y el equilibrio fisiológico de las plantas.


Por eso, crece entre productores y consultores la búsqueda de manejos capaces de aumentar la resiliencia de los cultivos ante escenarios más impredecibles. En este contexto, las tecnologías vinculadas a la agricultura regenerativa ganan espacio como herramientas importantes en la construcción de sistemas productivos más equilibrados y estables.


Carbom Brasil desarrolla soluciones orientadas justamente al fortalecimiento fisiológico de las plantas y a la mejora de la salud del suelo, ayudando al productor a construir ambientes productivos más preparados para enfrentar condiciones de estrés climático.


Productos como Raiz F Plus, Solus F Plus, Foliar y AD Carbom actúan favoreciendo el desarrollo radicular, la eficiencia nutricional y la actividad biológica del suelo, factores que contribuyen a una mayor estabilidad del cultivo en años de mayor presión ambiental.


En un escenario donde el clima se vuelve cada vez más impredecible, preparar el cultivo para responder mejor a los desafíos ambientales pasó a ser parte esencial de la estrategia productiva en el campo.

 
 
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